Ciberseguridad y comunicaciones
Acá pasa algo distinto al resto: es donde la cuántica —y la respuesta a la cuántica— ya es real y urgente. Una futura computadora cuántica romperá el cifrado de hoy, así que el mundo ya empezó a migrar. Tres piezas: PQC (la defensa), QKD y QRNG.
Distribución cuántica de claves (QKD)
La QKD usa fotones y el principio de no-clonación para intercambiar claves detectando cualquier escucha. Hay productos comerciales y redes reales (backbone de 2000 km en China, piloto de BT/Toshiba en Londres), pero su adopción es de nicho. Dato importante: las grandes agencias (NSA, NCSC, ANSSI) no la recomiendan para la mayoría de los usos y prefieren la PQC — QKD no llega lejos sin “nodos de confianza”, no autentica y exige hardware caro.
No-clonaciónNichoAgencias prefieren PQC
Criptografía post-cuántica (PQC)
Toda la seguridad de Internet descansa en códigos matemáticos (RSA, ECC) que una futura computadora cuántica podría romper. La PQC es la respuesta, con un giro clave: no usa hardware cuántico, es criptografía normal que corre en tu teléfono y servidores de siempre, pero diseñada para resistir ese ataque. Ya es real y desplegada: NIST estandarizó en agosto de 2024, y a fines de 2025 más de la mitad del tráfico web ya viajaba protegido. Es urgente por el “harvest now, decrypt later”.
Harvest-now-decrypt-laterEstándares NIST 2024Urgente
Números aleatorios cuánticos (QRNG)
El azar impredecible es la base de toda clave segura, y los generadores clásicos son deterministas y pueden fallar. El QRNG mide ruido cuántico genuino y ya es comercial: hay chips en teléfonos Samsung desde 2020. Con un matiz honesto: su ventaja sobre un buen generador clásico bien sembrado se discute para muchos usos; la versión fuerte —aleatoriedad “certificada” por test de Bell— es de frontera (Quantinuum + JPMorgan, 2025).
EntropíaComercialCertificada = frontera