Logística y movilidad
Mover cosas y personas de forma óptima es un clásico de la optimización — y un imán para el marketing cuántico. Pero acá conviven dos historias muy distintas: la optimización (donde lo clásico manda) y el sensado para navegar sin GPS (donde la cuántica sí está madurando).
Computación
Investigación Optimización de rutas y flotas
Planificar rutas de reparto y repartir el trabajo entre una flota se vuelve endiabladamente difícil a gran escala. La promesa cuántica es encontrar mejores rutas; hoy no lo hace. Los algoritmos clásicos son de clase mundial —resuelven a óptimo recorridos de decenas de miles de ciudades—; el famoso piloto de Volkswagen en Lisboa ruteó nueve autobuses en un D-Wave: una demo vistosa, no una ventaja.
Ruteo (VRP)Annealing/QAOASin ventaja
Computación
Investigación Cadena de suministro
Optimizar cadenas de suministro (rutas, red, carga, inventario) es combinatoriamente duro, pero los solvers clásicos ya lo corren a escala industrial todos los días. La cuántica se pilota, pero a 2026 no hay ninguna ventaja demostrada: en comparaciones justas lo clásico empata o gana. Ojo: el “Digital Annealer” de Fujitsu, muy citado, es hardware clásico quantum-inspired, no cuántico.
OptimizaciónCarga y puertosInspired ≠ cuántico
Navegación sin GPS
El GPS es fácil de bloquear o falsear, y sin él los sensores inerciales clásicos acumulan deriva y se pierden. Los sensores cuánticos —basados en átomos ultrafríos como patrón absoluto— navegan mucho más tiempo sin señal externa. Ya hay gravímetros cuánticos comerciales y sistemas GPS-free probados en aviones y buques militares; un “IMU cuántico” chico para autos cotidianos todavía no existe. Hoy: defensa y transporte pesado, en piloto.
Interferometría atómicaPNT / anti-jammingDefensa y marina